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CIRUGÍA FACIAL

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LIFTING FACIAL

Existen 3 procesos íntimamente relacionados que causan el envejecimiento facial: los cambios en la apariencia y estructura de la piel, la pérdida del volumen y tensión de los tejidos y el descenso de éstos. Se desdibujan los contornos faciales, perdiéndose el limite entre las mejillas y el cuello. A ello se le suma la acción repetitiva en el tiempo de los músculos de la mímica que generan y profundizan los surcos y arrugas y el efecto de factores externos como la exposición al sol. La pérdida de un porcentaje importante del peso corporal puede también ser causa de las alteraciones mencionadas a nivel de los tejidos de la cara. El lifting facial es el conjunto de técnicas quirúrgicas que disponemos para tensar y reposicionar los tejidos descendidos, y eliminar el exceso de piel para devolverle a la cara la lozanía y juventud perdidas. Puede realizarse en forma aislada, o asociarse a procedimientos como la lipoaspiración del cuello, o la blefaroplastia superior e inferior. El mini lifting es un  procedimiento similar pero menos extenso, con cicatrices más cortas que puede ser el tratamiento de elección en pacientes  que no presentan un exceso y descenso de los tejidos muy marcado.

 

  • Objetivo: reposicionar y tensar los tejidos descendidos, eliminando el exceso de grasa y piel para devolver a la cara definición y juventud.

  • Tipo de Cirugía: cirugía del día, ambulatoria.

  • Lugar: block quirúrgico.

  • Anestesia: local con sedación, o anestesia general.

  • Duración: es variable, dependiendo de la severidad del envejecimiento facial y la asociación o no de procedimientos complementarios.

  • Aproximadamente puede durar 3-4 horas.

  • Técnica: se levanta la piel de la cara y se tensan los músculos de la cara y sistema de ligamentos que sostienen los tejidos por medio de puntos o colgajos que colocan y mantienen en su lugar los tejidos descendidos y laxos. Luego se reseca el exceso de piel. Las cicatrices se emplazan por delante de la línea de implantación del pelo en la región temporal, por delante de la patilla y la oreja, bajando luego por detrás de ésta.

  • Recuperación: el tiempo de resolución de hematomas y la tumefacción es muy variable y depende de cada paciente, pero generalmente en 20 días es posible reintegrarse a la vida laboral y social.

PEXIA DE CEJAS

Es la cirugía que permite reposicionar la ceja en su posición correcta sobre el reborde superior de la órbita. El descenso de la ceja, principalmente en su sector externo, produce un abultamieno y pesadez del párpado superior, sobre la comisura externa del ojo, generando una especie de capucha que cae sobre las pestañas. Este procedimiento se realiza en la mayoría de los pacientes asociado a la cirugía del párpado superior. Puede realizarse también durante el lifting facial.

  • Objetivo: Reposicionar la ceja, contribuyendo a despejar el ojo y generar una mirada descansada.

  • Tipo de Cirugía: cirugía del día, ambulatoria

  • Lugar: block quirúrgico

  • Anestesia: local o local con sedación a cargo de anestesista. Es raro que requiera anestesia general cuando se realiza como procedimiento aislado.

  • Duracion: 30-60 minutos si asocia otros procedimientos (blefaroplastias, resección o redistribución de bolsas)

  • Técnica: existen varias técnicas para elevar las cejas, desde el uso de puntos de sutura para fijarlas en una posición correcta, hasta resecciones directas de piel próximas a la implantación del pelo en la frente.

  • Recuperacion: el tiempo de resolución de la tumefacción y hematomas es muy variable y depende de cada paciente, pero generalmente en 10 días es posible reintegrarse a la vida laboral y social. La zona del reborde orbitario donde se fijó la ceja, permanecerá con una ligera hipersensibilidad y tumefacción que retrocede en 15 días aproximadamente. Es bien tolerado con el uso de analgésicos de uso común.

BLEFAROPLASTIA

El paso del tiempo y el fotodaño genera a nivel de los párpados un exceso cutáneo, flacidez de los tejidos y protrusión de las bolsas. A esto se le suma el descenso de las cejas, lo cual produce abultamiento y pesadez del párpado superior. El envejecimiento se acompaña de la reabsorción del tejido graso subcutáneo de la cara, lo que hace más notorios los relieves óseos: la cara se esqueletiza. En la región orbitaria esto se traduce con una mayor demarcación de los rebordes de la cavidad orbitaria, con profundización de los surcos alrededor de los párpados. Todos estos cambios generan el aspecto de cansancio y pesadez en la mirada. Pueden aparecer además cambios que afecten la visión, cuando el descenso del exceso de piel del párpado superior cubre las pestañas, obstruyendo el campo visual.  Existen pacientes jóvenes que presentan bolsas y surcos marcados desde edad temprana, y pacientes con alteraciones palpebrales congénitas o constitucionales.

 

  • Objetivo: la blefaroplastia es el conjunto de procedimientos quirúrgicos que corrigen estas alteraciones, producto del envejecimiento o constitucionales, con el objetivo de devolverle el aspecto juvenil y despejado a la mirada. Es una cirugía ¨a medida medida¨, adecuada a las necesidades y expectativas de cada paciente.

  • Tipo de cirugía: ambulatoria, cirugía del día.

  • Lugar: block quirúrgico.

  • Anestesia: local, local potenciada a cargo de anestesista. Es raro que requiera anestesia general, cuando se realiza como procedimiento aislado.

  • Duración: 40 a 60 minutos aproximadamente.

  • Técnica: Incluyen la resección de la piel en exceso, retensado de los tejidos laxos, resección o redistribución de las bolsas adiposas, relleno de surcos y atenuación de relieves óseos prominentes en la periórbita.

  • La resección de piel implica cicatrices postoperatorias que generalmente tienen excelente resultado estético y quedan disimuladas. Cuando no es necesario resecar piel en el parpado inferior, el tratamiento de las bolsas y surcos puede realizarse por un abordaje en la conjuntiva (abordaje transconjuntival). Puede asociarse a la blefaroplastia superior la pexia o elevación de la ceja.

  • Recuperación: a resolución de hematomas y tumefacción o edema es variable en cada paciente, siendo en general posible el reintegro a la vida social y laboral en 10-15 días.

RINOPLASTIA

La rinoplastia es la corrección estética de la forma externa de la nariz. No es un procedimiento estereotipado sino un procedimiento “a medida” de cada paciente, que busca un equilibrio personalizado. La planificación preoperatoria es fundamental, considerando las expectativas del paciente, con el objetivo de crear proporciones armónicas entre las distintas subunidades de la nariz, pero también con la forma general y estructura de toda la cara. En este sentido, es importante el análisis de todo el perfil en conjunto, y de ser necesario, cuando el mentón está retruido, puede asociarse a procedimientos de aumento de mentón, para lograr un perfil más equilibrado (“perfiloplastia”).  En la valoración previa, se incluye el examen de la función respiratoria (ventilación) ya que pueden existir alteraciones anatómicas o funcionales previas que impidan el adecuado pasaje de aire. Esto debe ser evaluado exhausivamente, incluyendo estudios de imagen, y muchas veces el trastorno se puede corregir durante el mismo procedimiento.

 

  • Objetivo: reposicionar, resecar o agregar tejidos de la nariz, para lograr la forma deseada, en armonía con el resto de la cara. 

  • Tipo de Cirugía: cirugía del día, ambulatoria.

  • Lugar: block quirúrgico.

  • Anestesia: habitualmente se realiza con anestesia general. En casos seleccionados puede realizarse con anestesia local con sedación, a cargo de anestesista.

  • Duración: aproximadamente 2 horas.

  • Técnica: el procedimiento comienza con el abordaje, haciendo incisiones dentro de ambas narinas (“técnica cerrada”). Estas incisiones pueden conectarse a través de una pequeña incisión que atraviesa la piel del tabique o columela ("técnica abierta"), quedando una pequeña cicatriz que habitualmente es notoria durante un tiempo. Luego se separa la piel de las estructuras profundas y se realizan los cambios necesarios en los huesos y cartilagos nasales. En la mayoría de los casos se busca reducir del tamaño, como ser la reducción de un dorso pronunciado (giba), afinamiento de una implantación ancha, reducción del largo total de la nariz, afinamiento de una punta globulosa. Pero también puede ser necesario agregar tejido (cartílago, hueso) cuando se busca un aumento del tamaño de nariz o una esctructura más robusta.

  • Recuperación: el postoperatorio en general es molesto pero muy tolerable. Los primeros días se caracterizan por tumefacción (edema) en la nariz y zonas adyacentes como los párpados. Pueden aparecer hematomas. Generalmente se coloca una férula de yeso en el dorso de la nariz, que se retira a los 7-10 días, y a veces se deja un mechado nasal suave por 3 a 5 días (pequeñas gasas en las narinas). Realizamos antibióticos profiláctico intraoperatorio y en el postoperatorio hasta el retiro de las mechas. El tiempo de resolución de hematomas y la tumefacción es muy variable y depende de cada paciente, pero generalmente en 10 días es posible reintegrarse a la vida laboral y social. Si bien a los 20-30 días puede apreciarse el resultado bastante aproximado al final, el edema termina de resolverse meses luego de la cirugía. Los resultados finales de una rinoplastia solo pueden evaluarse verdaderamente después de 4 a 6 meses.

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